lunes, 23 de marzo de 2026

ASIMETRÍA DISCIPLINARIA EN LA UPV/EHU

ASIMETRÍA DISCIPLINARIA EN LA UPV/EHU: PERSECUCIÓN HACIA EL PERSONAL, LAXITUD ANTE QUIEN AGREDE

Tras la sesión del Claustro Universitario celebrada el pasado 16 de marzo, y a la vista de la grave campaña de acoso desatada en los últimos días contra decenas de docentes del Campus de Álava, así como personal PTGAS en varios centros, la Sección Sindical de CCOO en la UPV/EHU manifiesta su profunda preocupación ante la falta de amparo institucional revelada en el informe del Aldezle.

Lo presenciado en el Claustro, sumado a la pasividad del Rectorado ante la creación de "listas negras", no es solo la exposición de una memoria de gestión; es la constatación pública de la grave indefensión que sufre el personal de la UPV/EHU ante agresiones, intimidaciones y situaciones de acoso.

Ni siquiera el reciente anuncio por parte del Rectorado de un futuro “protocolo de respeto” y corresponsabilidad altera esta realidad. Calificar institucionalmente de meras “relaciones inapropiadas” a las coacciones, asaltos a despachos y señalamientos públicos es un eufemismo inaceptable que revictimiza a quienes los sufren.

Desde CCOO queremos trasladar, en primer lugar, todo nuestro apoyo y solidaridad al Personal afectado por esta inaceptable campaña de señalamiento.

1. El Aldezle y la asunción de la impunidad

Resulta preocupante el mensaje transmitido por el propio Aldezle cuando reconoce ante el Claustro la supuesta incapacidad de la Universidad para sancionar conductas graves. Al referirse a los insultos y faltas de respeto al profesorado en las aulas (y por extensión al resto del personal), el Aldezle afirmó textualmente: "Se trata de actuaciones incompatibles con la convivencia universitaria, respecto de las cuales el régimen disciplinario parece haberse olvidado". Así, afirmó que, si no alcanzan el umbral de extrema gravedad, "tales acciones resultarán impunes".

Desde CCOO consideramos que esta interpretación de "indefensión burocrática" resulta insostenible.

El informe del Aldezle omite que la UPV/EHU ya aprobó, en julio de 2023, su propio Reglamento de Régimen de Faltas y Sanciones del Estudiantado donde todas estas circunstancias están ya tipificadas.

Que desde las propias instancias universitarias se ignore la normativa interna en vigor para escudarse en supuestas "zonas oscuras" de la ley estatal evidencia una inacción institucional y supone abandonar a la plantilla a su suerte ante situaciones que perjudican su salud.

Expresar públicamente ante el Claustro esta apariencia de vacío legal es una irresponsabilidad. La impunidad no está en la ley, sino en la negativa a aplicarla.

Al renunciar a ejercer su potestad sancionadora, el Rectorado está generando una impunidad de facto y enviando el mensaje a los agresores de que las faltas de respeto, intimidación, coacción e incluso violencia, pueden ser vías válidas de actuación en la UPV/EHU, dado que no conllevan consecuencias.

2. Doble vulneración legal: Dejadez en Convivencia y negligencia en Prevención

Esta inacción choca frontalmente con un doble marco legal que el Rectorado no está aplicando:

Ley de Convivencia Universitaria. Las consecuencias de este mensaje de impunidad ya están aquí. Hoy vemos cómo grupos organizados utilizan impunemente las listas de correo corporativo de la UPV/EHU para difundir manifiestos que señalan a 40 profesores y exvicerrectores. Permitir el uso de los servidores informáticos de la Universidad para organizar cacerías ideológicas, sumado al recurso sistemático a la “mediación” —reafirmado el pasado viernes por el Equipo Rectoral como eje de su nuevo protocolo ”restaurativo”— para no incoar expedientes disciplinarios ante asaltos o coacciones objetivas, cuando ésta es precisamente la primera opción empleada con el Personal, supone un fraude de ley que pone en riesgo a las víctimas y se las abandona para evitarle un “conflicto político” a la dirección de la UPV/EHU.

Ley de Prevención de Riesgos Laborales. La UPV/EHU ha presentado un plan estratégico en el que recoge la necesidad del “bienestar de las personas”, mientras no afronta las situaciones de intimidación, vandalismo y violencia en definitiva. Estas situaciones no son meros riesgos psicosociales, sino daños reales y ya materializados que están afectando a la salud de la plantilla. Al no aplicar medidas preventivas ni disciplinarias contundentes, el Rectorado expone al resto del personal al riesgo inminente de sufrir estas mismas agresiones, convirtiendo el lugar de trabajo en un espacio de vulnerabilidad e incertidumbre. Esta falta de respuesta no es neutralidad; es una inacción institucional que normaliza la coacción contra sus propios trabajadores y trabajadoras.

En relación a la intervención del Rector en el Claustro lamentamos la incomprensible y total ausencia de condena por parte del equipo rectoral en un foro de máxima relevancia democrática como el Claustro de todo este tipo de acciones violentas.

Esta falta de respuesta institucional no es neutralidad; es omisión de socorro institucional y normaliza la coacción contra sus propios trabajadores y trabajadoras.

3. Una degradación global de la comunidad universitaria

Aunque el impacto más evidente de estas agresiones recae sobre la salud laboral del PDI y del PTGAS —que sufren el señalamiento y la coacción en el ejercicio de sus funciones ante la inacción institucional—, esta deriva de hostilidad degrada a la Universidad en su conjunto. El estudiantado también es víctima directa de esta situación. Tal y como nos están comunicando, gran parte del estudiantado sufre en primera persona la presión, el silenciamiento y la intimidación por parte de estos mismos grupos organizados agresivos. Lejos de ver garantizado su derecho a una formación de calidad en un clima de seguridad, se ve forzado a convivir en un entorno de crispación y miedo que anula la libertad y la pluralidad indispensables en cualquier recinto universitario.

🗣️ Pregunta al personal

Te recordamos que puedes expresar tu opinión o experiencia en nuestro blog. Haz tu comentario con una cuenta de Google, con un pseudónimo o, si lo prefieres, anónimamente.

¿Alguna vez has vivido una situación similar en tu puesto de trabajo? ¿Te has sentido amedrentada/o o amenazada/o en tu despacho o en el aula? ¿Has sentido temor a expresar libremente tu opinión, tu ideología o tu afiliación política o sindical por miedo a represalias o señalamientos?

En definitiva, ¿sientes que puedes ejercer tu labor y expresarte con plena libertad en nuestra universidad?

💬 Déjanos tu opinión aquí

4. Protocolos vacíos y asimetría punitiva: persecución hacia el personal, mediación para los agresores

Resulta muy difícil aceptar el relato de la simple "parálisis burocrática". Lo que se percibe en la UPV/EHU es una asimetría inaceptable. Genera un profundo malestar observar cómo la Universidad despliega con celeridad su capacidad disciplinaria contra el personal trabajador, mientras las instancias correspondientes se declaran incompetentes cuando grupos organizados acosan o intimidan a la plantilla.

El anuncio publicado el viernes 20 de marzo en la revista institucional Campusa sobre la creación de un futuro "protocolo de actuación" basado, una vez más, en la "mediación" y enfocado en el cuidado del "patrimonio", resulta inaceptable. Equiparar el acoso a docentes, las listas negras y las coacciones en los despachos con meros daños al mobiliario, y proponer "procesos participativos" en lugar de aplicar el régimen disciplinario que ya está en vigor, demuestra una ceguera institucional alarmante.

La utilización sistemática de la "mediación" y la "visión restaurativa" como escudo para no sancionar la violencia contra las personas genera un profundo sentimiento de abandono en quienes sostienen el servicio público.

Así no se fomenta el “sentimiento de pertenencia”.

5. Nuestras exigencias inmediatas

Por todo lo expuesto, CCOO exige al Rectorado de la UPV/EHU:

  • Equidad y proporcionalidad institucional: El rigor normativo y disciplinario no puede aplicarse de manera desproporcionada contra el personal trabajador, mientras se muestra laxitud para apaciguar a minorías agresivas.
  • Aplicación rigurosa del propio reglamento de la UPV/EHU: Exigimos que se aplique de forma inmediata y estricta del Reglamento de Faltas y Sanciones del Estudiantado.
  • Retirada de los enfoques “restaurativos” ante agresiones: Tolerancia cero ante la violencia. El acoso, el vandalismo y las coacciones objetivas no son “relaciones inapropiadas” susceptibles de mediación, sino conductas a sancionar. La mediación no debe utilizarse en situaciones de desequilibrio para equiparar a la víctima (el trabajador) con quien ejerce la agresión, tal y como pretende normalizar el nuevo protocolo anunciado por el Equipo Rectoral.
  • Asunción de responsabilidades en Prevención de Riesgos: Activación urgente de medidas preventivas, de seguridad y protocolos reales contra los riesgos psicosociales (ansiedad, estrés, bajas médicas) derivados de este clima de violencia ambiental e impunidad.
  • Respaldo Institucional Público: Un posicionamiento oficial, claro y sin ambigüedades, de condena a las agresiones y de protección total al personal acosado.
La UPV/EHU debe ser un espacio de debate libre, crítico y seguro; jamás un escenario para el amedrentamiento.
Si la institución renuncia a garantizar la seguridad física y jurídica de sus trabajadoras y trabajadores, estará firmando la defunción de la convivencia universitaria.

¡CCOO en defensa del Personal de la UPV/EHU!

AFÍLIATE a CCOO: TE INTERESA

AFÍLIATE AQUÍ
📞 94 601 2437 ✉️ ccooupvehu-bi@ehu.eus 🌐 Visita nuestro Blog

13 comentarios:

  1. Al salir huyendo en el transcurso de los actos vandálicos, te esquivan malamente según subes la escaleras, sin importarles el riesgo que supone perder el equilibrio y caer por la escalera. Hecho ocurrido en el Aulario de Donostia. Presencié como personal de conserjería, de administración, etc. se mostraban incapaces de hacer nada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Joder, según lo cuentas parece el Libano en un bombardeo de Israel. Por otro lado, el personal de conserjería ni es la ertzaintza ni forma parte de Seguridad.

      Eliminar
    2. Así estamos, para quitarle hierro al asunto decimos que no es el Libano. Normalidad ab-so-lu-ta.

      Eliminar
    3. efectivamente, los subalternos no son parte del personal de seguridad pero nada les impide ser activos cuando ocurre algún problema en la escuela. Todos debemos ser activos en erradicar la violencia de nuestros centros de trabajo. Lo cierto es que la situación está muy lejos de ser algo normal. los carteles agresivos y los ataques al personal de la UPV/EHU se han convertido en nuestro día a día. no tendríamos porqué soportar estas situaciones de violencia, también patronal (desalojo y vuelta al rectorado, por ejemplo, o situaciones de frío, calor, ruidos, cierre patronal de centros, etc).

      Eliminar
    4. "Nada les impide ser activos cuando ocurre algún problema en la escuela"? Lo repito, los conserjes no son ni la policía ni Seguridad, no tienen ninguna autoridad sobre nada ni nadie, pero sobre todo los conserjes son un nivel 13... traducido a román paladino: cobran una puta mierda. Por esa puta mierda nadie se arriesga a que le partan la cara.
      "Todos debemos ser activos en erradicar la violencia de nuestros centros de trabajo"... ejemplo gráfico de que el papel lo aguanta todo. Y, por otro lado, soluciones sencillas a problemas complejos... pues no hay.

      Eliminar
  2. EL Aldezle es un "bienqueda", ni está ni se le espera. Nuestra experiencia con él es nefasta. Está puesto ahí para que la universidad no salga en los papeles ni en el telediario, pero no hace nada por los agredidos. Eso si, se cuida muy mucho de no soliviantar a los agresores

    ResponderEliminar
  3. Según lo narráis pareciera que esas cosas no pasaban con Eva Ferreira...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. claro que pasaban, pero en menor medida e intensidad. lo cierto es que el equipo rectoral ha tenido tiempo suficiente para tomar alguna medida y no lo han hecho. interpreto que en el comunicado han querido decir que el rector y su equipo no están haciendo lo que sí que esta en sus manos para frenar esta situación de violencia

      Eliminar
    2. Como recordaréis, intentaron incendiar el Vicerrectorado, destrozaron la biblioteca, había un aula ocupada... y eso fue hace 10 años. En 2022 también hubo incidentes con más de 30 detenidos. Decir que aquello era en menor medida e intensidad que ahora... no me cuadra demasiado.

      Eliminar
  4. Lo que dicen más arriba. Esta situación es lamentable, pero supera al rectorado. Ocurría antes, ocurre ahora y posiblemente ocurrirá en el futuro. Bengoetxea hace lo que puede, y a la vista está que no es suficiente.

    ResponderEliminar
  5. Pues como docente del Campus de Álava, nunca me he sentido coartado en mi libertad de expresión, ni señalado ni coaccionado por el alumnado. Y eso que no oculto mi visión crítica con muchas de las iniciativas de algunos colectivos de estudiantes. Vinieron a mi despacho a explicar el documento para el que buscan firmas. Les dije que no firmaré porque no lo comparto y les expliqué mis motivos. Ellos me dieron su punto de vista. En ningún momento lo interpreté como una coacción. ¿Como podría serlo que dos alumnos vengan en horario de tutorías a debatir sobre un documento escrito? Así que, en lo que a mí experiencia personal respeta, no he vivido las situaciones que se están denunciando. Respecto a la vandalization de espacios y movilizaciones varias, hace años que son habituales, aquí como en muchas otras universidades.

    ResponderEliminar
  6. Todos sabemos lo que supone contemporizar y apaciguar a los violentos. Estos se crecen en sus atropellos y se revictimiza a los acosados. La historia se repite y de nuevo se blanquean y minimizan los actos violentos para justificar la inacción institicional. Y porq no decirlo, a algunos ni les da vergüenza mostrar complicidad y sacar la cara a estos " demócratas" ...algo habrán hecho estos provocadores profesores, alumnos y personal del pas..porq no se callaran y dirán amén a todo!! ..cómo en los viejos tiempos..que triste que pase esto en una universidad..que triste..

    ResponderEliminar
  7. Entendemos que la percepción de esta situación puede variar mucho en función del grado de afectación que sufra cada cual. Sin embargo, esto no invalida la gravedad de los hechos objetivos que muchas compañeras y compañeros, tanto PDI como PTGAS, sí han padecido y padecen.

    Validar el vandalismo o la presión ambiental que exponemos, no sólo en este comunicado sino también en las “lecturas recomendadas”, argumentando que "hace años que son habituales" o que cosas más graves han ocurrido, es, precisamente, la normalización del acoso que en CCOO nos negamos a aceptar, esté quien esté en el Rectorado.

    Tampoco podemos compartir el conformismo de asumir que esta situación "supera al Rectorado" o que la institución "hace lo que puede" puesto que no es así: la inacción actual no es fruto de la incapacidad o “zonas oscuras” en la normativa, sino de una decisión política consciente que esperamos se reconduzca.

    La UPV/EHU dispone desde julio de 2023 de su propio Reglamento de Faltas y Sanciones que tipifica todas estas acciones a las que nos referimos, por lo que SI tiene herramientas, de ahí nuestra discrepancia con lo expresado en el Claustro por el Aldezle.

    Cuando se decide guardar este instrumento legal en un cajón para sustituirlo por "mediación", "procesos participativos" o campañas de "limpieza", no se está siendo “superado por las circunstancias”, sino que se está incumpliendo la obligación legal de garantizar un entorno de trabajo seguro bajo la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

    Como sindicato nos corresponde velar por la salud del personal de la UPV/EHU y es lo que pensamos hacer.

    ResponderEliminar

Tu comentario aparecerá publicado tras ser revisado por el moderador con el objeto de garantizar un espacio seguro y constructivo.