SOBRE LA SITUACIÓN CREADA EN LA PAU 2026
Ya es de todos conocido lo ocurrido con una serie de calificaciones de exámenes en la PAU realizada en la EHU, particularmente, en la prueba de euskera y al parecer, sobre todo en algún tribunal concreto.
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⭕ Contenido del Informe
Con este motivo se han sucedido declaraciones e interpretaciones al gusto de cada cual, sin detenerse, ni mucho menos, ante la línea que separa lo que podrían ser opiniones y cuestionamientos legítimos, del simple sectarismo.
Como primer sindicato entre el profesorado funcionario de la EHU, queremos ante todo dejar claro que:
Nos gustaría que algunos sindicatos hubieran alzado su voz de la misma forma cuando otro profesorado ha sido víctima de acoso en esta Universidad.
1. ORGANIZACIÓN Y VIGILANCIA
La organización y realización de la PAU, como se ha aclarado ya, es compartida entre ésta y el Gobierno Vasco, aunque en última instancia, y en términos prácticos, corresponde sobre todo a la EHU velar por la mejor organización y el mayor escrúpulo en las condiciones de evaluación.
Corresponde asimismo a la EHU la vigilancia de los procesos concretos que se llevan a cabo en este marco y garantizar cuestiones como el anonimato efectivo de las pruebas en toda su extensión, asegurando así que con independencia de la procedencia de los estudiantes (tanto centro como modelo), la evaluación sea objetiva y en condiciones de igualdad.
2. EL ORIGEN DEL PROBLEMA
Por lo que sabemos, y el propio Rector mencionó, esto no se ha cumplido en su integridad, y eso es lo que ha motivado los autos judiciales ahora en discusión, que como medida cautelar obligan a matricular a los alumnos recurrentes en prevención de un daño irreparable en caso contrario.
Sea o no ese el origen del problema, la situación creada por un número anormalmente alto de calificaciones 0 (luego prácticamente inalteradas en segunda corrección), concentrados especialmente en un tribunal, y además en una franja concreta de apellidos, debería ser suficiente para que se realice una investigación profunda, objetiva, y esclarecedora de los hechos.
El alumnado afectado por esta situación está en su pleno derecho de recurrir a la Justicia y procede cumplir lo que ésta determine, así como tomar las medidas oportunas para que los procesos relativos a la PAU sean objetivos, transparentes y justos.
3. POSICIONAMIENTOS
Con respecto a otros posicionamientos que se dan a nivel social, e incluso sindical en nuestra propia Universidad, sólo podemos decir que es lamentable que se pretenda utilizar un caso claramente anómalo para echar leña al fuego de la campaña sobre la "euskarafobia" y la "ofensiva judicial" o "contra la normalización del euskera" y demás términos agresivos como "embestida", "ataque", etc., claros indicadores de una dinámica orquestada.
Este no es un problema de modelos lingüísticos o de que se trate de estudiantes "de determinado tipo".
Para empezar, han resultado afectados también estudiantes euskaldunes, de localidades como Ondarroa y de ikastolas, un hecho que basta para desmentir esta visión unilateral.
En Euskadi, el porcentaje de centros concertados alcanza el 50%, frente al 25% de media estatal. Eso hace mucho más probable la presencia de alumnos de esa red en la PAU. Por otro lado, los centros concertados no son exactamente centros privados en el sentido de que, efectivamente, los pagamos todos. En cualquier caso, esta problemática nada tiene que ver con la cuestión que nos ocupa, y siendo muy importante, no es la que algunos destacan, sino que la ocultan tras las consignas de supuesta defensa del euskera.
Los modelos lingüísticos (A, B, D) tampoco tienen nada que ver con este problema. Su fundamento es la elección de estudiar en uno u otro idioma, y (en teoría) garantizar que cada cual pueda hacerlo en su idioma materno.
Cada uno de esos modelos debe, en efecto, garantizar el aprendizaje del euskera al nivel requerido (al igual que el resto de materias), pero ello no pone en cuestión el modelo en sí. Defender su eliminación es legítimo, pero no más que defender su mantenimiento o su modificación.
En cualquier caso, quien desee manifestarse con respecto a esta cuestión está, también, en su derecho, pero ello no nos impide repetir que derivar de un caso anómalo una supuesta "ofensiva" contra el euskera o su normalización,
La transparencia y la objetividad no son negociables. ¿Qué opinas tú sobre esta situación?
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