NUEVOS ESTATUTOS EHU:
FRENTE A SÍMBOLOS E IDENTIDADES, CCOO LUCHA POR DERECHOS MATERIALES
A pesar de la falta de una negociación con la parte sindical, CCOO logra introducir en los Estatutos victorias materiales para el personal.
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⭕ Contenido del Informe
El Claustro Universitario del pasado 21 de abril puso fin al proceso de elaboración de los nuevos Estatutos de la, ahora, EHU. Pese al relato del equipo rectoral, este ha sido un camino marcado, desde su inicio, por el oscurantismo. Se intentó imponer un texto redactado por un equipo afín, eludiendo la negociación colectiva e incluso utilizando los plazos legales de forma fraudulenta, tal y como CCOO advirtió en varias ocasiones a Secretaría General y poniendo en riesgo la seguridad jurídica del proceso.
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Sin embargo, desde CCOO decidimos que no íbamos a limitarnos a la queja testimonial. Presentamos más de 50 enmiendas, tejimos alianzas y expusimos propuestas fundadas en el atril del Claustro. El resultado: hemos logrado blindar derechos laborales históricos frente al modelo de banderas y marketing del ala afín al equipo rectoral.
🟢 LO QUE CCOO HA CONSEGUIDO (Nuestras victorias materiales)
Gracias a la presión jurídica de CCOO y a la defensa de nuestras enmiendas en el Claustro, hemos incrustado en la norma fundamental de la Universidad los siguientes derechos:
- Promoción del PDI garantizada en 3 años: La victoria laboral más importante del Claustro (aprobada por 107 votos). Hemos puesto límite a la discrecionalidad y ausencia de garantías del Rectorado. La promoción tras la acreditación pasa a ser un derecho con un límite temporal estricto de 3 años, acabando con las listas de espera presupuestarias.
- La Carrera Horizontal del PTGAS: Hemos consagrado estatutariamente el desarrollo de la Carrera Horizontal, es decir, el derecho del personal a promocionar, progresar profesionalmente y mejorar sus retribuciones sin necesidad de cambiar de puesto de trabajo. Y lo más importante: hemos blindado que su implantación obligatoria deba pasar, ineludiblemente, por la mesa de negociación sindical.
- El blindaje de la Negociación Colectiva: Forzamos a la Administración a cambiar el inofensivo "oída la representación" por la exigencia de someter a "previa negociación" herramientas tan sensibles como el sistema de Evaluación del Desempeño. Se acabó la imposición unilateral; la Universidad ya no podrá evaluar o regular nuestras condiciones sin sentarse a acordarlo previamente.
- Soberanía Digital (Un mensaje directo a nuestro personal TIC): El Claustro aprobó por abrumadora mayoría (117 votos) nuestra enmienda de Soberanía Digital, la cual había sido rechazada reiteradamente.
CCOO ha blindado estatutariamente que el control de nuestros datos e infraestructuras debe recaer prioritariamente en el personal técnico propio de la UPV/EHU, priorizando el software libre.Es un escudo legal sin precedentes contra la externalización y la privatización, y la mayor garantía de defensa del empleo y puesta en valor de los más de 170 profesionales que sostienen los servicios informáticos de nuestra universidad.
🔴 LO QUE EL RECTORADO RECHAZÓ (El feminismo cosmético y la pérdida de poder)
Pero el Claustro también sirvió para retratar al Rectorado y a quienes les sostienen. Se rechazaron propuestas como:
- Voto contra las mujeres en una universidad supuestamente "feminista": Rechazaron nuestra enmienda para crear el permiso de intensificación investigadora por cuidados, negándose a compensar el parón académico que sufren las mujeres por su mayor dedicación a los cuidados, tal y como así reflejan las estadísticas. También se votó en contra de dotar a la Dirección para la igualdad entre mujeres y hombres de presupuesto propio y separado. Mucha tinta morada, sin un compromiso real para no diluir la desigualdad por razón de sexo en otras desigualdades que, aun siendo igual de relevantes, han de tener también su espacio propio.
- Pérdida de poder de la plantilla y centralismo: La intención original del Rectorado era otorgar casi el 30% de la representación al estudiantado tanto en el Claustro como en la ponderación de voto para la elección a Rector. Sin embargo, la presión de nuestro bloque de oposición forzó un "texto de acercamiento" de última hora (rebajando la cuota estudiantil al 26,5%, aún por encima del mínimo exigido por la LOSU). En cualquier caso, la merma en la representación del personal se ha consumado.
El PDI Permanente, pilar académico de la institución, ha sufrido la mayor pérdida de poder en términos absolutos, siendo rebajado al mínimo legal estricto (51%) en ambos órganos. Paralelamente, y pese a que la propaganda en Campusa hable de incrementos, el PDI no permanente ha visto mermado su peso y sus escaños reales respecto a los Estatutos anteriores.
A todo este desequilibrio representativo se suma un ejercicio de centralismo puro en el Consejo de Gobierno: han laminado el peso de los decanatos y las direcciones de departamento. Han apartado del máximo órgano de decisión a quienes realmente gestionan y sostienen la universidad en el día a día para concentrar todo el control en el aparato del Rectorado y sus cargos designados a dedo. - La devaluación de la excelencia para gobernar: En un movimiento insólito si nos comparamos con el resto de universidades públicas del Estado, se han rebajado los requisitos de investigación exigidos para ocupar el cargo de Rector o Rectora (contrariamente a los 3 sexenios que marca la Disposición Transitoria de la LOSU como estándar de calidad). El mensaje a la comunidad es: mientras a la plantilla se le exige una excelencia implacable y acreditaciones asfixiantes para poder estabilizarse o promocionar, la cúpula se baja el listón a sí misma para allanar el camino a perfiles más políticos y de aparato que estrictamente investigadores.
- Vía libre a los "cargos a dedo": Se negaron a aprobar las enmiendas de CCOO y UGT que prohibían expresamente que el personal eventual (cargos de confianza) pudieran ejercer tareas estructurales o de mando sobre los trabajadores. El clientelismo queda salvaguardado.
IDENTIDAD VS. CLASE TRABAJADORA
El proceso estatutario nos deja una lección clarísima. El equipo rectoral y sus afines han gastado todo su capital político en imponer la marca "EHU" borrando el bilingüismo, que sí que era precisamente "marca de la casa", y en intentar legislar el "sentimiento de orgullo y pertenencia". Les preocupan los símbolos y las identidades.
Salimos de este proceso con la satisfacción de haber formado parte de un bloque de oposición de casi 80 claustrales que no se resignan al pensamiento único. A todas y todos los que nos habéis avalado y apoyado con vuestro voto: GRACIAS.
Los Estatutos están aprobados, pero la defensa de su cumplimiento empieza hoy.
Sección Sindical CCOO EHU
Tus derechos, por escrito y sin excusas.

¿El artículo 100d es correcto? ¿No sería "tanto en euskera como en castellano..."? Una interpretación literal permite la supresión de grupos de castellano a voluntad, con lo que hemos luchado para desdoblar completamente los grados...
ResponderEliminarHola Anónimo,
EliminarMuchas gracias por tu aportación. Tu preocupación es totalmente legítima y apunta a una de las batallas clave que hemos librado: la defensa de los desdobles de grupos, que son garantía de calidad docente y de mantenimiento del empleo.
El punto d) del artículo 100 fue introducido mediante una enmienda de los sectores afines, asumida e incorporada al texto por el Rectorado. En la práctica, este artículo no dice nada nuevo ni deroga los derechos ya existentes. Simplemente explicita un derecho que nadie discute: que la oferta en euskera debe estar garantizada.
Sin embargo, como bien señalas, el peligro está en las interpretaciones 'retorcidas'. Para evitar que este artículo se use como excusa para suprimir grupos en castellano u otras lenguas, los Estatutos cuentan con un blindaje jurídico superior: el Artículo 6.1 (que consagra la cooficialidad de ambas lenguas) y el Artículo 11.d, que recoge el derecho fundamental del estudiantado a 'estudiar en la lengua de impartición de su elección'.
Concebir los derechos lingüísticos como un juego de suma cero (pensar que para garantizar grupos en euskera hay que recortar grupos en castellano) es una visión estrecha y contraria a la pluralidad y al carácter bilingüe de nuestra universidad.
Desde CCOO lo tenemos claro: la garantía de una oferta completa en ambas lenguas requiere desdobles reales y más contratación de profesorado. Ese es el verdadero coste del bilingüismo, y por eso nuestra exigencia sindical constante a lo largo de todo este proceso ha sido que la UPV/EHU reclame al Gobierno Vasco la financiación adicional que permite la LOSU, cosa que ya hemos logrado:
https://ccooupvehu.blogspot.com/2026/04/financiacion-losu-euskera.html
Si el Rectorado intenta usar el artículo 100.d para recortar grupos en castellano por motivos de supuesto ahorro, no será una política de normalización lingüística, será un recorte laboral y de derechos (también del estudiantado), y nos tendrán enfrente.
Yo en mis firmas y paper seguiré poniendo UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO/EUSKAL HERRIKO UNIBERTSITATEA. Por cierto ¿alguien se ha molestado en ver el CV de investigación del vicerrector de investigación? Eso explicaría algunas cosas
ResponderEliminarSí, sí, y los de otros miembros del Rectorado y vicerrectorados...
ResponderEliminar¿Acaso nadie ha hablado de los problemas que se producen con los cambios de nombre en los rankings de búsquedas científicas, IA etc? Los que han usado una sigla X, ahora se verán en desventaja en esas búsquedas por haber usado la denominación oficial hasta ahora de UPV/EHU.
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